
La suerte de estar en el siglo XXI para los diseñadores y creadores, es que tenemos por detrás toda una historia repleta de estilos y corrientes artísticas. Es como estar delante del mostrador de una confitería enorme, llena de dulces de diferentes sabores, esperando que los escojas. Pues si, tenemos estilos tan característicos como el renacimiento, el barroco, el gótico, el moderno, etc, etc.
Podemos recuperar cualquier de estos estilos de la vitrina de la historia y darles una nueva interpretación, o incluso intentar realizar ahora una buena ejecución de los mismos, siendo fieles a lo que representaban. Seguramente es más fácil mezclar un poco, recuperar algo de los trazos de ese estilo que nos trae buenas vibraciones y ponerlo de nuevo en funcionamiento, varios siglos después.
En ocasiones, como esta mesita, son fantasías mezcladas de estilos y encima con un acabado tambíen inventado, fastuoso, llamativo, que nos sugiere muchas ideas diferentes y nos transporta no sabemos muy bien, a cada uno seguro que a un sitio diferente.
