
Casi todas las puertas de paso que vemos en las viviendas son de color blanco. En muchos casos es lo más económico y desde el punto de vista estético es lo más sencillo y asequible. Pero percibimos un poco de cansancio con este tema. Hay infinidad de opciones y colores interesantes.
En algunos casos podemos optar por colores atrevidos, pero en este caso hay que pensar que las puertas no son muebles que podamos sustituir con facilidad en la vivienda, de forma que nos van a acompañar durante bastante tiempo. Lo que si podemos es usar tonos suaves, con un pigmento poco acentuado, de forma que le demos un toque original pero sin que resulte pesado o nos hartemos de ello con el tiempo.
Aunque hay proyectos en los que podemos utilizar colores más vivos y podemos conseguir efectos fantásticos para darle realce y originalidad al interior de una vivienda. Pensar por ejemplo en puertas en azul marino o bien en un verde elegante o cualquier otro tema.
